domingo, 24 de julio de 2022

TORTA DE NARANJA Y HARINA DE ALMENDRAS (SIN GLUTEN)

                             

Esta torta es ideal para aquellos que han decidido eliminar el consumo de harinas de sus dietas, especialmente si son intolerantes al gluten.

Ingredientes:

250 g de harina de almendras

200 g de azúcar

5 huevos

100 ml de aceite

2 naranjas grandes

2 cucharaditas de polvo de hornear

1/2 cucharadita de sal



Lava y seca las naranjas. Corta una en rebanadas delgadas y confítalas con dos cucharadas de azúcar, preferiblemente desde el día anterior. Reservar.









El día de la preparación  ralla la cáscara de la otra naranja y luego exprímela.


 



Cierne la harina de almendras con el polvo de hornear y la sal. Precalienta el horno a 180°C. Engrasa y enharina un molde. 












En un bol añade los huevos y el resto del azúcar. Debes batir hasta doblar el volumen y lograr cremosidad. 



















Incorpora en esto la ralladura de naranja y el aceite. Seguir batiendo. 














Por último, la harina de almendras con el polvo de hornear y la sal, alternando con el jugo de naranja. 



















Revuelve bien, vacía la mezcla en el molde y coloca por encima las rebanadas de naranja confitadas. 












Llévalo al horno por 50-60 minutos. Pasados los primeros 30 minutos cubre el molde con papel aluminio para impedir que la torta se queme. 













Estará lista cuando al introducir un palillo salga limpio.

jueves, 14 de julio de 2022

BROWNIES SIN MANTEQUILLA

                        

En una entrada anterior les compartí la receta de los brownies y les contaba que es un pastel pequeño de chocolate, típico de la gastronomía de Estados Unidos. Se llama así por su color marrón oscuro, o “brown” en inglés. A veces se cubre con jarabe espeso de chocolate y puede llevar trocitos de nueces o almendras. Se cree que la primera mención a un brownie fue en 1896, aunque esta receta no contenía chocolate sino melaza.

Los brownies suelen servirse calientes con helado, a veces con nata montada, especialmente como postre. Hay muchas recetas y variantes de este postre, en proporciones y en incorporación de ingredientes, incluso hay quienes le ponen polvo de hornear, entre esos yo, porque esto hace que la masa sea menos pesada. 

En mi búsqueda de alimentos más saludables reemplacé la margarina o mantequilla por aceite neutro. Además, le hice algunos ajustes más a la receta y hoy se las voy a compartir.

Ingredientes:

4 huevos

1 ½ tazas de azúcar

½ taza de cocoa

1 ½ tazas de harina

3/4 taza de aceite neutro

1 cucharadita de vainilla

2 cucharaditas de polvo de hornear

½ cucharadita de sal

Almendras trituradas



Cernir la harina con la cocoa, el polvo de hornear y la sal. 







En un bol, batir los huevos como para perico. Incorporar el azúcar, la vainilla y mezclar. 






Agregar el aceite y continuar mezclando.












Añadir la harina y la cocoa. Revolver los ingredientes hasta que se incorporen correctamente.







Engrasar y enharinar un molde para brownies o una lata. Vaciar la mezcla y rociar por encima almendras trituradas.




Llevar al horno precalentado a 350° durante 20 minutos aproximadamente, o hasta que al introducir el cuchillo salga limpio. Enfriar y cortar en cuadros si lo hizo en la lata.

Tips: estar pendiente del tiempo porque si se pasa,  los brownies se poner muy secos y pierden textura.

jueves, 30 de junio de 2022

ESPEJUELOS CON GUAYABAS MADURAS (usando pectina en polvo)

                                  
En una entrada anterior les compartí la receta de los espejuelos de guayaba como me la enseñó mi suegra. En esa ocasión les dije que para que los espejuelos queden bien, las guayabas no deben estar muy maduras porque pierden parte de la pectina y no se produce el cuajado. Por eso se recomienda que la mitad de las guayabas estén a medio madurar, o sea, que estén duras todavía. Otro aspecto importante es el líquido, que no debe estar turbio o con partículas de pulpa porque no se consigue la transparencia característica de los espejuelos.

En esta ocasión, me regalaron una gran cantidad de guayabas maduras, y quiero aprovechar para hacer los espejuelos usando pectina en polvo, que se consigue en los sitios donde venden productos para repostería. La pectina tiene la propiedad de espesar, gelificar y estabilizar alimentos y bebidas. La activación de las características gelificantes de la pectina se obtiene a partir de los 80/85 °C.  Es conveniente una ebullición lenta y progresiva para que la pectina se hidrate correctamente.

Para utilizarla, reservamos una pequeña cantidad del azúcar y la mezclamos con la pectina. Cuando la mezcla alcance la temperatura indicada, añadimos la pectina mezclada con el azúcar, en forma de lluvia para que no forme grumos y dejamos cocinar por 10 minutos más. Las cantidades de pectina van a depender del grado de madurez de la fruta. En este caso, vamos a usar 1 cucharada por litro de pulpa o líquido.

Ingredientes:

1 litro del líquido de cocción de las guayabas

500 g de azúcar

1 cucharada de pectina en polvo

1 cucharada de jugo de limón



Las guayabas maduras se lavan y se limpian de impurezas. Se rebanan y se echan en una olla con suficiente agua que las cubra. Se hierven hasta que el agua se vea espesita (aproximadamente una hora). Durante la cocción no se revuelve para no desbaratar las guayabas. Se apaga y se deja reposar.







Una vez fría, se cuela con cuidado para tomar solamente el líquido transparente, se pesa y se le agrega el jugo de limón y la mitad de su peso en azúcar. Reservando una pequeña cantidad para mezclar con la pectina. 






Se lleva a fuego moderado, revolviendo de vez en cuando con cuchara de palo. Se debe recoger la espuma que se forme en la superficie para garantizar la transparencia de los espejuelos. 







Cocinar hasta que tenga el punto necesario. El termómetro al sumergirse debe marcar 85°C o más. 






En este momento se añade la mezcla de azúcar y pectina, en forma de lluvia para que no se formen grumos y se deja cocinar por 10 minutos más. 














Cuando esté a punto se vacía en un molde engrasado y se deja enfriar por doce horas.












Luego se cortan los espejuelos a gusto.